Según provincia, recién en un año mejoraría la situación de cortes en la autopista

Está proyectado un nuevo puente sobre el arroyo Colastiné, pero no piensan ejecutarlo en el corto plazo. Hasta el viernes seguirá cortado el tránsito.

En los últimos cuatro años la autopista Santa Fe–Rosario sufrió anegamientos cada vez que se produjeron fuertes lluvias. El secretario de Recursos Hídricos de la provincia, Juan Carlos Bertoni, le dijo a UNO Santa Fe que en la cuenca del arroyo Colastiné hay un plan de obras del que ya se ejecutaron las primeras dos etapas. Más allá de la readecuación y del recambio de alcantarillas, también está prevista la ejecución, en la margen este de la autopista, de un terraplén que va a proteger el macrodrenaje de la ciudad de Coronda.

Ahora se espera un financiamiento de Nación para encarar la tercera. Pero reconoció que en el corto plazo no se hará un nuevo puente a la altura del kilómetro 101, donde se producen siempre las interrupciones de tránsito por agua sobre la calzada.

El corte que se produjo el miércoles pasado en la autopista, según estimaciones del propio Bertoni, va a mantenerse “fácilmente dos días más porque todavía hay mucha agua acumulada a pesar de que está bajando rápidamente”.

El secretario de Recursos Hídricos explicó que sobre el arroyo Colastiné se hizo un estudio integral y se planificaron tres etapas de obra. En la primera, que se ejecutó en 2009, se trabajó sobre el Primero Coronda. Luego, en 2014, se trabajó sobre el arroyo Mataderos y ahora se tiene que afrontar la tercera etapa que implica la readecuación de la continuación del arroyo Colastiné hacia el Coronda, que es lo que se denomina el Segundo Coronda. Además, se prevé una readecuación del propio arroyo Colastiné hacia la desembocadura del río Coronda.

Para encarar esta tercera etapa hay un proyecto que la provincia ya presentó a la Secretaría de Recursos Hídricos de la Nación lo que le permitiría acceder a la financiación a través del Fondo Hídrico, que tiene recursos federales ya que proviene de una pequeña alícuota que la gente paga cuando carga de combustibles.

“Estamos en las conversaciones técnicas, pero todo indicaría que en breve tendría que salir la financiación para esa obra que es de unos 240 millones de pesos”, aseguró Bertoni.

Según el funcionario, esta tercera etapa va a traer un primer beneficio que es un mejor escurrimiento de los excesos hídricos aguas abajo de la autopista, hasta el río Coronda; y, por otro lado, va a dar un mayor margen de seguridad hídrica a la localidad de Coronda.

Aguas arriba, los canales clandestinos

Pero Bertoni sostiene que también hay que trabajar aguas arriba de la autopista. La cuenca del Colastiné es una de las que mayor alteración sufrió por parte de la mano del hombre. Allí se ejecutaron muchísimos canales, entre los que están los que fueron hechos con un estudio hidrológico y los clandestinos.

“Cuando uno hace un canal tiene que ver no solo de dónde drena el agua, sino hacia dónde, porque el agua drena por gravedad y cuando se hace un canal se genera una transferencia de efectos aguas hacia abajo”, argumentó.

“En esta cuenca hay un conjunto de estas obras que no se registraron”, dijo Bertoni y agregó: “Por eso vamos a trabajar en un plan de ordenamiento y de registro de obras hidráulicas. Desde la provincia y como parte de la agenda hídrica que impulsó el año pasado el gobernador y la sanción de la Ley 13.740, de aguas, que ya está vigente, pusimos en marcha una actualización del registro de obras hidráulicas y un plan de ordenamiento que prevé un relevamiento de todas las obras hidráulicas que existen en Santa Fe”.

Según Bertoni, la provincia ya envió a los 363 municipios y comunas una intimación a que en un plazo perentorio de 45 días informen a la Secretaría de Recursos Hídricos, las obras hidráulicas que cada uno tiene en su jurisdicción.

Una vez dado ese paso la provincia va a verificar qué obras están registradas. Si la obra no está registrada se va a hacer un informe técnico y a labrar un acta de constatación en campo para verificar las caracterísiticas de lo que fue denunciado.

“Ahí se iniciará un sumario administrativo, tal como lo establece la ley de aguas y la Resolución Nº528 del Ministerio de Infraestructura y Transporte. Con ese sumario vamos a citar al presunto ejecutor de la obra, que puede ser un gobierno local, un comité de cuenca o un productor, para que realice el descargo correspondiente ofreciendo las pruebas. Si está todo en orden y la obra no genera daños solo se la registrará”, explicó.

“Si es una obra que provoca un daño –advirtió– y que se ejecutó para solucionar un problema local, sin un estudio aguas abajo, evidentemente habrá un incumplimiento y se iniciará un proceso judicial que puede llegar a multas y a la ejecución de tareas tanto de la administración provincial como de terceros que correrán por cuenta del infractor. Si es un canal se deberá cerrar, pero también puede ser un terraplén u otra obra que deberá ser removida”.

“En el corte que se produce en la autopista se conjugan varios factores”, dijo Bertoni y enumeró las lluvias muy copiosas, las obras no declaradas y los cambios en la producción. “En la zona de Rafaela, gracias a que en los últimos tiempos se empezó a plantar más trigo las napas descendieron muchísimo. No es solo una cuestión de una obra hidráulica”, afirmó.

“Ese puente de la autopista copia bastante la topografía del terreno, es relativamente bajo”, reconoció Bertoni aunque intentó relativizar esa variable aduciendo que el viaducto “funcionó adecuadamente desde la década del 60” hasta los últimos años. “Ya en 2006 o 2007 empezó a tener problemas justamente por el cambio del modelo productivo, la ejecución de canales, entre otras variables. Tenemos que hacer obras, pero también tenemos que empezar con el ordenamiento”, argumentó.

Al ser consultado sobre cuánto tiempo demandará ordenar la cuenca del arroyo Colastiné, Bertoni respondió: “Este ordenamiento se va a tener que hacer de manera permanente. Nosotros estimamos que hoy en día tenemos más de 15.000 kilómetros de canales en toda la provincia que no están debidamente registrados. No es una tarea de una semana, sino que va a ser un trabajo arduo que tiene la Secretaría de Recursos Hídricos y que lo asumimos como autoridad de aplicación que nos da la ley de aguas”.

No habrá un nuevo puente

—Usted reconoce que el puente sobre el arroyo Colastiné es bajo, ¿está proyectada una obra para corregir eso?—Si vamos a las causas del problema, el tema no es levantar el puente sino regular el escurrimiento aguas hacia arriba. Ese puente no tuvo prácticamente ningún problema desde la década del 60 hasta el 2007. Esto quiere decir que, aparte de que se están produciendo lluvias importantes, que hay un cambio climático, también están las acciones del hombre con los canales y los tipos de producción. En cuanto al puente se prevé una obra, pero no en el corto plazo.

—¿Pero tienen una estimación de cuándo se haría la obra sobre el puente?

—No.

—¿En qué consiste la obra proyectada para ese puente?—Sería una elevación general del puente. Pero por el momento no está en la consideración económica. No están los recursos como para hacer un puente nuevo. Sí estamos teniendo en cuenta las distintas alternativas para regular mucho mejor el agua que llega a la autopista. Tenemos que lograr tener áreas de almacenamiento de agua para que permita que salga la misma cantidad de agua pero con un caudal menor y no todo de golpe como sucede ahora.

—Por eso le repito la pregunta de hoy. Más allá de que el ordenamiento hídrico debe ser permanente, ¿cuánto tiempo demandará corregir todo lo que se hizo mal hasta ahora?

—En la cuenca del Vila Cululú si no hubiésemos ejecutado las obras que hicimos, el impacto hubiese sido mucho más severo. Para ser prudente, en el caso del arroyo Colastiné, yo diría que en el próximo año se tienen que ir viendo progresivamente las mejoras en el escurrimiento y por lo tanto se van a evitar anegamientos no previstos. Porque lo que tenemos que encaminar no es solo un conjunto de canales, sino la combinación de canales, áreas de regulación que tienen que ser previamente acordadas. Eso se llama servicios ambientales y ya fue estudiado por el Instituto Nacional del Agua (INA) y tenemos un plan director para el arroyo Colastiné. Ahí el INA recomendó una serie de obras de conducción, es decir de canales que ya están ejecutados, con obras de regulación que no están ejecutadas. Si regulamos más el agua, el puente actual de la autopista podría tener una mayor vida útil.




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